Viaje de estudios a EEUU con la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC). La opinión: Tristán López-Chicheri, vicepresidente de L35 Arquitectos

Madrid · 10 de abril, 2007

Durante el mes de febrero la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC) organizó la visita a 19 complejos comerciales del estado norteamericano de Florida. Durante el viaje, se recorrieron los centros comerciales más destacados de Miami, Orlando y alrededores, como The Mall at Millenia (el centro por excelencia de Orlando), Celebration, City Place o Mary Brickell Village.

La opinión: Tristán López-Chicheri, vicepresidente de L35 Arquitectos El maratón de 19 centros en seis días y medio tiene un valor intrínseco independiente del valor de cada centro visitado: sintetizar en comparación los valores de todos, cosa que en visitas esporádicas a centros es difícil de conseguir. Me voy a fijar en los aspectos positivos que considero trasladables a nuestra situación en España. En este viaje, el valor más destacable es la excelente comercialización de casi todos ellos, adaptada en cada caso al tipo de centro bien sea de alto, medio o bajo nivel. Este no es un valor arquitectónico y no cabe duda de que la arquitectura no puede resolver la comercialización, pero la arquitectura puede acompañar y resaltar sus valores. Se une a esta comercialización un altísimo nivel de acabados e imagen en los frentes de tienda, y en contra de lo que pueda parecer, este sí es un valor arquitectónico pues compone el 80% del ambiente resultante. Probablemente como resultado de esta situación, en general nos hemos encontrado una arquitectura muy discreta y tranquila en todos los centros tradicionales no “lifestyle”: paredes y suelos de colores claros, bandos y separadores poco protagonistas, poca “gimnasia” espacial. Hemos llegado a resumir esta situación como el “efecto NH”: un cierto aire lujosillo sin ruido ni grandes alardes pero muy efectivo. Dentro de esta aparente discreción, el elemento que más llama la atención es el cuidado puesto en la jardinería tanto interior como exterior. Los inmensos aparcamientos de superficie se dulcifican bastante con esta vegetación que no cabe duda es más fácil en Florida que en Cáceres: las grandes fachadas sin tratamiento adquieren escala humana y textura con la vegetación, las áreas de descanso interiores siempre tienen un buen cuidado en este aspecto. Me quedo con dos de los centros como buenos ejemplos en su conjunto: The Mall at Millenia y Bal Harbour. The Mall at Millenia tiene un excelente nivel interior y como elemento más novedoso su food court, locales que suelen ser elementos de deterioro visual, pero que en este caso han unificado un frente común y han incorporado un 20% de elementos que identifican la oferta diferenciada. Dispone de zonas de asiento en grupos pequeños con bancos de respaldos muy altos que generan zonas independientes, zonas de taburetes y encimera, zonas de asientos para padres con niños pequeños alrededor de una zona de suelo blando, etc. Bal Harbour es un centro con una oferta comercial de altísimo nivel y por el contrario con una arquitectura sencillísima pero muy efectiva: un gran resultado con poco esfuerzo. No cabe duda que al ser un centro al aire libre con una vegetación exuberante siempre lo hace muy agradable de pasear.Contradice algunos de los principios que solemos tomar como verdaderos en los centros como es el poder ver las tiendas de la parte alta desde la planta baja pero por el contrario en la planta alta el mall está sobredimensionado y da la sensación de estar en una planta baja. Como conclusión se puede decir que hay un enfasis en el ambiente estancial por encima del ambiente comercial “abrumador” y parece incluso una tendencia en las reformas que se están llevando a cabo en los centros.

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